Dejando de lado bastante la idea de una pintura con argumentos o narrativa verbal, estoy trabajando en una línea de investigación donde realmente el sentido conceptual se acerca al énfasis, a la materia y a la intención; en la búsqueda de un ideal pictórico. Muy al modo de Jasper Johns o el minimalismo de Bartnet Newman mis pinturas se enfatizan en la intención de mímesis hacia una nueva realidad meramente existente en el plano artístico.

La capacidad expresiva de la pintura como material y su forma de cubrir la tela, de abarcar el espacio, de hacerse transforman en una realidad que podríamos significar como figurativa por el hecho de existir como realidad, es lo más importante en cada nuevo cuadro. La búsqueda de una apariencia orgánica que pueda acercarse a la de la sensación de recuerdo de una nueva naturaleza.

Este tipo de cuestiones totalmente teórica/técnicas son referentes al color, el dibujo y la aplicación de la pintura en el soporte. Estas preocupaciones son el verdadero germen de mi actual trabajo.

El planteamiento básico estético es un cuestionamiento continuo entre lo inacabado-lo no resuelto- y la apariencia de final. Entre la necesidad de seguir pero no hacerlo. Un coito interruptus que parece quedarse en un plano casi tranquilo, casi satisfecho, casi indeciso. Siempre jugando en esta línea de una duda cartesiana.